6. La prótesis

29 05 2007

Otro posible enfoque de la adaptabilidad del ser humano, son las prótesis o herramientas. Como producto directo de la memética, son la prolongación artificial pero a la vez física de esta. Es decir, los artificios que utiliza el hombre para adaptarse al medio son un hecho de carácter intelectual que se rige bajo la dinámica cultural simbiótica con los memes.

Es sumamente interesante trazar un símil entre la herramienta y prótesis tal como lo ha hecho Mark Wigley. De esta forma se puede seguir la dinámica de la evolución tecnológica como fenómeno social sin desvincularse así de la naturaleza del ser humano siendo a la vez críticamente científico.

La prótesis como extensión evolutiva del hombre, por otro lado, adquiere su pleno significado desde la perspectiva cibernética, que a su vez desde la biomimetica introduce un entrelazado memeplexico dentro de la corporeidad humana por medio del chip y demás mecanismos originados con idea de mejora de su portador, sin por ello intervenir en su esencia genética. Lo cual remitiéndose al capitulo anterior parece ser un camino idóneo para la aplicación biomimetica. La principal razón para ello es el dinamismo de la evolución memetica, la cual en caso de un despropósito puede ser invertida sin mayores complicaciones, hecho que si las podría tener el nivel genético. Eso es, la búsqueda del perfeccionamiento del cuerpo humano a través del silicio y no cromosomas, tiene perspectivas tan eficaces como tolerantes y poco nocivas para la especie.

El papel de la arquitectura en este apasionante asunto, sin llegar al minimalismo individual personalizado, como lo podría ser un traje espacial, por poner un ejemplo, es de ser un recipiente de prótesis, que las organiza y pone en conjunto de forma lo más eficientemente posible. Así el emergente campo de, ya mas explotación que investigación, de la demótica, es una concepción bien encaminada del funcionalismo arquitectónico. De tal forma que esta misma sirva de infraestructura memetica, informática y protésica, entrando en una simbiosis dinámica con una ecología emergente.

Es reconfortante pensar en un sistema unificado por medio de redes organizadas, tanto visibles como las inalámbricas, que a través de flujo de información pueda dar respuesta en tiempo real a las necesidades humanas ya no tanto a nivel básico sino de bienestar, sin por ello despreciar proceso productivo y racionalizado, con respecto al conjunto Gaia. La arquitectura, en este caso es el puente tanto entre el ser humano físico y memetico, como entre sus prótesis y el ecosistema.

Como ultimo apunte, señalar que la infraestructura de esta tipología arquitectónica a nivel global, es apropiada para descentralizar tanto los recursos energéticos como los de información repartiéndolos de una forma equitativa con los consiguientes cambios sociales que esto conlleva, reduciendo los intereses geopolíticos a meras cuestiones culturales.

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