4. Homogeneidad masiva.

29 05 2007

A lo largo de la historia sociedad humana ha ido transformándose y evolucionando paulatinamente, pero la segunda mitad del siglo XX ha marcado un antes y un después.

Es entonces cuando el bienestar de las masas alcanzo tal cota que pudo sofocar los, “recién adquiridos” ánimos revolucionarios.

Este nuevo miedo a perder lo ya conseguido fomento la fortificación del neoliberalismo, sistema que llevo a esta cómoda situación y el cual gracias a las leyes económicas dio lugar a la homogeneidad de las masas.

Hay que reconocer que antes de este hecho revolucionario, prácticamente siempre existían factores masificantes, cuyos límites eran la tecnología de la propagación de los memes, correspondiente a cada época. Lo cual colabora la denominación de la sociedad actual como la de información, debido a las innovaciones dentro de este campo, y por lo que el carácter de homogeneidad es proporcionalmente aun mayor.

Por ende, la situación actual es especialmente delicada, ya que los paradójicamente lentos cambios sociales, con respecto a los tecnológicos, son de ámbito masivo lo cual deja un margen de error mas reducido.

La situación se agrava por el conservadurismo propiciado por el bienestar y la experiencia histórica. Fenómeno perfectamente lógico y explicable por una de las leyes evolutivas más importantes, la del mínimo esfuerzo, lo cual en una situación tan cómoda como la de ahora, no solo lleva a la estanquidad sino a la degradación.

Pero esto no quiere decir que para lograr una sociedad sana y productiva, capaz de adaptarse a los cambios cada vez más frenéticos, hay que someterla al espíritu revolucionario y motivarla con problemática natural de la supervivencia, como desgraciadamente ya se intento, digamos, por una mala interpretación.

Sino que nosotros, la vanguardia, tenemos que adquirir la conciencia de nuestra importancia dentro de la sociedad y actuar responsablemente, para dirigirla, protegerla y darle pequeños empujoncitos si es necesario.

Otro aspecto importante que tenemos que tener en cuenta como responsables de la supervivencia, es la ley de la fuerza de la diversidad. No podemos permitirnos ser absorbidos dentro de la homogeneidad. Es preciso experimentar, diversificar, e innovar, desde la propia iniciativa para así someter a la constante selección natural nuestro bagaje de soluciones, que con ello apaleen la problemática constantemente cambiante con la máxima eficiencia.

No es ninguna postura alarmista, actualmente los avances y progreso tecnológico parecen eclipsar la realidad de la innovación, pero lo cierto es que en estos momentos las creación de nuevas tecnologías y descubrimientos científicos revolucionarios están cayendo en picado.

Según Jonathan Huebner, el físico californiano autor del singular estudio, la tasa de innovación per cápita alcanzó un pico hace un siglo y desde entonces declina (ver gráfico). Para este estudio el científico seleccionó 7200 avances clave y los relacionó con la población. Los resultados le sorprendieron. Aunque según Huebner esta situación se debe a un invisible limite tecnológico al que se acerca el ser humano, lo cierto es que repite el error de los científicos de finales del siglo XIX, quienes pronosticaron que todos los descubrimientos se habían producido ya y solo quedaba matizarlos. Aun así y a pesar de la conciencia histórica, el estudio que realizo tiene datos reveladores sobre el estado actual de la innovación, la cual afecta de pleno al mundo arquitectónico, el cual parece ser que deposito toda su cota de originalidad en innovación tecnológica que se produce en otros campos, renegando de una forma ingenua su propio cuerpo teórico, el cual ahogado por la teja y paneles solares decayó en el olvido.

Por tanto y volviendo a la logica del cultivo memetico, es necesario fomentar una ecologia un tanto desvinculada de la alienacion neoliberal y centrarse en descentralizacion de las ideas, valga la redundancia.

Anuncios